Han sido un par de semanas malas.
Este año no ha empezado como yo quería -estable- sino todo lo contrario: volátil, tambaleante, frágil. Sinceramente, los palos me han venido por muchos lados. Pero alguien me ha repetido hasta la saciedad algo que ya sabía: “Las cosas no pasan porque sí, siempre hay un motivo, aunque ahora no lo veas”.
Para bien o para mal, el motivo sigo sin verlo, pero al menos si que las cosas están mas tranquilas. Tras haber tenido que dejar el piso donde estaba desde julio por decisiones ajenas a mí mismo, tras no rendir en la Universidad, tras darle vueltas a ciertos pensamientos….vino la calma.
Ahora vamos a fijar los objetivos en otro sitio: en mantener y seleccionar mejor las amistades, en explorar una vía de trabajo nueva a la cual creo que tengo acceso (ya os contaré…) y ser algo mas organizado en determinados aspectos, sobre todo con el dinero.
No he actualizado mucho el blog, como ya veis. De hecho, tengo ganas de escribir pero estoy seco, no tengo ideas. Necesito inspiraciones, pero supongo que ya vendrán solitas, como siempre.
Buenas Mark;
Hace un tiempo que de vez en cuando me acerco por tu blog, lo he conocido por los enlaces de House of Were. Según lo que escribes en esta entrada, estás en un periodo “post-golpes de la realidad”. Al igual que tu, yo y muchos otros también los hemos tenido y bien jodidos, en mi caso suelo desahogarme en el blog, o bien escribir acerca de como veo lo queme pasa como aquí: http://recuerdosyfuturos.blogspot.com/2008/07/desde-mi-ventana.html
En resumen, al final como me gusta pensar, hay momentos malos y buenos, lo importante es saber pensar que no siempre son origen de una acción o un motivo, sino que pasan porque tienen que pasar, a lo que siempre pienso que tengo que mirar al futuro, porque el futuro lo controlo yo y lo que me pase son variables “espureas incontrolables”.
Sí, se que es un rollo, pero a mi me ayuda.
Un saludo y escribe.