Ya os he hablado de las drogas anteriormente, aquí y aquí.
Habeis visto a un personaje público -no es fácil encontrar uno- colocada hasta las pestañas.
Pero ahora me toca a mi. Antes de empezar a leer, advierto: NO ME HE DROGADO. No consumo nada mas allá de tabaco o alcohol, y alguna caladita muy muy esporádica de marihuana. Mi miedo es otro.
Como sabeis, trabajo en una discoteca. Se mueve mucha pasta, y mucha droga. Mi jefe se plantó un día y nos advirtió:
“Mirad, no os voy a decir esto mas que una vez. Teneis que saber que:
1. Si probais la coca y os gusta, estais perdidos.
2. Trabajando, no.
3. Si os vemos salir del baño con algun cliente sospechoso, vais a la calle
4. Si os piden algun tipo de droga, aunque tengais, no teneis porque podrian ser policías y encima vais a la cárcel por tráfico”
Los tres últimos puntos me dan igual, me quedo solo con el primero:
“Si probais la coca y os gusta, estais perdidos.”
Bueno, pues este fin de semana me he enfrentado mas que nunca a la misma coca. Mi miedo radica en que soy una persona muy hedonista, el placer me puede. No considero que mi vida esté vacía como para llenarla con las drogas, por suerte tengo otras cosas con las que ocupar mi tiempo y mis pensamientos.
Pero os hablo de sensaciones. ¿A quien de vosotros le gustaría sentir ese subidón de adrenalina al saltar de un avión en paracaidas?¿O de un puente?¿Para qué sirven las montañas rusas si no?
Veo a la gente en la discoteca pasarselo bien, pero eso no me importa, sé que cada organismo reacciona de manera diferente a las drogas, y mas si estas son neurotóxicas. Lo que quiero saber es qué se siente, como reacciona un cerebro humano, como percibe las cosas, la música, las luces…Pero hay un problema:
¿Qué pasaría si me gusta esta sensación?¿Podría controlarme y no volver a hacerlo? Pero…si algo me gusta…¿porqué no repetir? Ese es el hedonismo que os decía: siento placer tumbado al sol en las tablas del Maremagnum y lo vuelvo a hacer; me gusta ir a tomarme una copa los miércoles viendo a un amigo cantar, y es casi costumbre; me gusta cenar en el japonés, y repito; me gustan mis estudios y las practicas de neurología, y espero no repetirlas que si no me quedo en primero…
¿Entendeis por donde voy, y lo que os quiero contar? No es cuestion de presión social, ni ninguna moda, ni sentirme incluido en ningun grupo. Son simplemente sensanciones, sentir cosas totalmente nuevas. No quiero evadirme, no quiero olvidar mis problemas. No vivo mal, no vengo de familia o entorno problemático, no tengo discusiones ni presiones fuertes, soy responsable y sé divertirme sin alcohol incluso, cosa que muchísima gente no puede.
Mi decisión actual es que no voy a probar nada, porque podría gustarme. Pero eso significa tener miedo y no quiero tenerle miedo a algo tan estúpido.
Ahora, os quiero pedir que os olvideis de que esto es un blog por un momento y que me hagais un favor: necesito muchas opiniones, sobre todo de vosotros, los de siempre, pero nunca me vendran mal unas nuevas porque preveo las vuestras, aunque quiero leerlas. No es por las visitas, esto no es un método comercial ni publicidad gratuita. El resto de entradas me dan igual: quiero que se conozca esta.
Me gustaría que si pudierais pedirle a algunas personas, que hayan pasado por esta situación ahora mismo o en el pasado, os dijeran algo y comentaran aquí si puede ser. Aparte, esas mismas opiniones pueden ayudar a las personas en duda como yo que tarde o temprano escribirán “cocaína” o “drogas” en Google y caerán aquí.
Sabeis que suelo estar de broma, pero ahora mismo no es el momento. Realmente estoy preocupado por este aspecto, y mi gente cercana empieza a pensar que estoy drogándome y no es así en absoluto.
Y espero que ni siquiera llegue a serlo.