A mi en realidad me encanta mi trabajo.
Me encargo, junto con otro compañero al que llamaremos C, de un reservado VIP en una discoteca de Barcelona. En el VIP hay 8 mesas, así que como máximo tenemos unas 40 personas, aunque puede que haya mas en determinados momentos, pero es raro.
Y mi trabajo es atender al privado, servirle lo que quieran y estar siempre disponible para ellos. Lo mejor viene cuando se emborrachan…
1. Madre de familia tirando trastos a “C”: C pasa un huevo. Madre de familia tirandome los trastos a mi. Pasando. Padre de familia tirando trastos a C. C y yo descojonados.
2. Rubiaca de impresión, 80% mamella, con la boca abierta mirando las pantallas de leds que tenemos detrás. El reservado lleno y ella que quería entrar.
-”Ays corazón, lo siento, pero es que esta zona está reservada”.
(-Con voz sensual) ¿Y no puedo “convencerte” de alguna forma?
-Claro…toma, lleva esa cubitera a aquella barra y dale las gracias al camarero de mi parte maja ^^
- Hum… ¬¬
3. Durante la inauguración, corren ríos de Moët Chandon. Me quedan tres pequeñas botellitas que sirvo en una barra aparte, solo de promoción de Moët. Un chico y dos chicas se llevan las tres últimas y aparecen tres gogós, un chico y dos chicas.
-Niño…¿Queda Moët?
Y la cubitera donde se servían, justo enfrente suya, vacía.
-Que va cielo, se acaba de terminar ahora mismo.
-¿Puedes abrirnos estas? (el gogó-chico curioseando las dos botellas de exposición que no sabía si podían abrirse o no)
-Pues no tengo ni idea, la verdad, a mi me acaban de traer aquí desde el reservado…
-Ayy, venga, abrelas!
-Chiqui, en serio, que no sé si puedo y a ver si me voy a comer un marrón!
-Pues que sepas que voy a llamar a M! (dueño de la discoteca).
-Pues mira, me haces un favor tremendo, dile que se pase por aquí que no quedan botellas. Y si quereis, en aquella barra del fondo teneis copas de Moët seguro.
Y sonrisa mía.
4. Dos varones, gays, pareja (supongo) dándose el filetazo en el reservado, a la gente le suda un huevo. Cuando paran para coger aire, me llama uno y yo con la bandeja a la espalda por si las moscas.
-Nene…¿no tendrás algo por ahí que no sean copas, no?
(la musica restalla, acordaos, que es una discoteca)
-¿Algo?¿Como qué?
-Pues ya sabes…azúcar.
- Vaya, pues no sé, voy a preguntarle a mi jefe a ver.
Y lo mismo estan todavía esperando allí.
5. Se me cuela un tío sin camiseta en el privado, y eso está totalmente prohibido. Se sienta, y pone los pies encima de la cabeza. Me mira mi jefe (el encargado de sala, “B”) y me dice:
-¿Vas tu o voy yo?
-Si voy yo, ¿puedo divertirme?
-Sirvete
-Disculpe caballero, si no le importa, ¿puede bajar los pies de la mesa (dije pezuñas) y ponerse la camiseta?
-¿Porqué?
-Porque TENGO ESTÓMAGO.
-¿Qué?
-Que estamos cerrando.
-Ah vale.
(las 2.45 de la noche. Cerramos a las 5 casi)
6. Dos pesadas que llevaban rondando la zona VIP toda la noche, con la intención de que yo les abriera las catenarias para pasar, y creo que también querian que les abriera otra cosa, pero con limón y en crudo.
-(Risitas) Huy! Mira que chico tan guapo!
[...]
-Si si (risitas) es monísimo!
[...]
-Guapo…¿nos das tu número y te llamamos cuando salgas? O si quieres nos sentamos ahí contigo…
-(Rápido Tony, piensa algo, lo que sea) Cielo…¿ves aquel chico moreno guapísimo de aquella barra? Es mi novio y no le gusta que hable mucho con chicas, se pone celoso, ya sabes…
-Pero si nosotras somos lesbianas!
Pensando: Y gilipollas querida, gilipollas.
(Aclaro que ambas eran morenas, por si cabe lugar a dudas de que fueran rubias y cumplieran su parte como la rubiaca del punto 2.)
7. Pasando entre el público, una a la que le habia hecho algunas “maldades” me capta a mi y se para enfrente mía, y “palpa”. Palotismo.
-Te vienes a mi casa, y hacemos lo de la otra vez? (relacionado con una ducha y tal) -me dice.
Dudo, pensando cuánto cobrará ahora porque iba pintada como una puerta, y antes era gratis. Gracias a Visionlab, que estaba cerrado aquél día y no pude revisarme la vista. Miopía interesada, tengo.
Ya estamos a jueves. El lunes os cuento.